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Territorio

CÓRDOBA: NUEVA AMENAZA DE DESALOJO EN EL NORESTE.

14 de Diciembre de 2004.

Continúa la presión sobre las tierras campesinas

El próximo jueves 16, el remate de un campo en el departamento Río Seco, será la culminación de un proceso de permanentes atropellos sobre los derechos de los campesinos de la región.

A punto de cumplirse un año del brutal desalojo de Ramona Bustamante en el paraje Las Maravillas del departamento Río Seco, las comunidades campesinas de la región siguen sufriendo la presión sobre la tenencia de sus tierras que se materializa de diferentes formas.

La sanción de anunciadas leyes y el lanzamiento de ampulosos programas por parte de las autoridades provinciales no repercuten en la realidad cotidiana de los poseedores que en las vísperas de año nuevo sufren la embestida de las medidas judiciales en desmedro de sus tierras.

Omar Ortiz está postrado en una silla de ruedas desde hace ocho años. Amansando caballos para el productor Rene Fassi vio caer el cuerpo de un equino sobre sus piernas. Nunca más pudo montar y de ahí en más repartió su tiempo entre el hospital y el cuidado dificultoso y paciente de sus ovejas y vacas. Ortiz nunca recibió tipo alguno de indemnización y la única ayuda que recibió fue la solidaridad de sus vecinos ante la ausencia del Estado y la justicia.

En el paraje denominado La Encrucijada, campo El Escondido, viven y trabajan 10 familias que hacen uso comunitario de estos territorios para pastar sus animales en un sistema campesino azotado por el avance de la frontera agropecuaria, los desmontes y los abusos de poder creados por un negocio que no reconoce el uso racional y sustentable de los recursos naturales.

Los vecinos de La Encrucijada comenzaron desde hace unos meses a sentir rumores sobre intereses creados en la posesión que habita Ortiz junto a sus hijos. En octubre un oficial de justicia de los Tribunales de Deán Funes, Daniel Tomás Quintana, llegó a su casa para anunciar el remate de su campo y su posterior desalojo. Quintana, en su descripción, maliciosamente omite todas las mejoras que durante años este productor y su familia han realizado en el predio.

Sin lugar a dudas el interés va más allá del campo en cuestión, ya que la mayoría de las familias del lugar está en la misma situación que Ortiz, y una división del campo destruiría los sistemas productivos de quienes lo habitan.

Desde el Movimiento Campesino de Córdoba se ha denunciado esta situación a lo largo de todo el año y, sin embargo, sus reclamos no han sido escuchados, ya que en otras zonas de la Provincia está sucediendo lo mismo, como el caso del campo El Destino en el departamento Cruz del Eje, donde 25 familias están siendo ignoradas como legítimas, ancestrales y únicas dueñas de esos territorios que alimentan y dan trabajo a muchas familias de esta provincia.

Los años pasan las injusticias siguen

Después de que el caso de Ramona Bustamante tuviera visibilidad y mucha gente descubriera la verdadera situación que se vive en el campo cordobés, lejos de los rindes de la soja y la cuota Hilton, y el Estado y la justicia reconocieran su inacción e ignorancia, nada cambió monte adentro. La anunciada Unidad Ejecutora del Registro de Poseedores, que supuestamente sanearía en parte la titularidad de las tierras, sólo cumplió con las expectativas de los anuncios publicitarios que venden productos inútiles.

Las denuncias realizadas desde vastos sectores sobre las consecuencias de la destrucción de los montes nativos, no tuvieron una consecuente respuesta de las autoridades ambientales de la provincia que siguen haciendo la vista gorda ante las presiones de los grandes productores que insisten con “limpiar” los campos para lograr un mentiroso progreso plagado de hambre, monocultivo y contaminación, con el único objetivo de alimentar los animales de los productores europeos y engrosar cada vez más sus cuentas bancarias.

Los campesinos de la provincia de Córdoba sólo pretenden que se respeten sus derechos posesorios y se cumplan las leyes vigentes en materia forestal.

Tanto el caso de Omar Ortiz y el campo El Escondido, como el de las 25 familias que habitan el campo El Destino, son claros ejemplos de que el accionar de los empresarios ricos del campo siguen contando con la complacencia de Estado y la Justicia, repitiendo prácticas de presión y expulsión tantas veces vistas.

Unión Campesina del Noreste (UCAN)

Movimiento Campesino de Córdoba

Contacto:0351 – 155326133 ucancordoba

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