//
you're reading...
Derechos Humanos

¿Quién Mató a Sergio Ferreyra?

23 de Diciembre de 2004.

“LOS VIOLENTOS NO SON LOS QUE LUCHAN, SINO LOS QUE NOS OPRIMEN

NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL.”

Víctimas de la represión del 19 y 20 de diciembre en Córdoba

Quienes conocen Córdoba y en especial Villa El Libertador, saben que el nivel de pobreza y desocupación en esa zona es muy alto. Aquel 19 y 20 de diciembre, el hambre se transformó en algo más que en dolor y vacío en la panza y el hartazgo con la clase gobernante del momento.El 20 de diciembre a las 14 hs, Sergio Ferreyra, de 19 años de edad, salió con sus familiares a las calles de su barrio para ver lo que sucedía. Desde la esquina de Pje. 17 y Cosquín observó cómo la policía daba una nueva embestida contra los vecinos de la zona. Las estampidas de los gases lacrimógenos y las armas de fuego reglamentarias no lo asustaron, y decidió quedarse parado en esa esquina para no transformarse en un blanco móvil.

La cana estaba cebada y con órdenes precisas. La gente corría, las balas rebotaban por todas partes, las mujeres asustadas apuraban a sus hijos para que no fueran alcanzados por los proyectiles. Ya se veían varios heridos por los callejones del barrio. Las emboscadas de la guardia de infantería eran terroríficas, la represión estaba en su punto más elevado. La cacería había comenzado.

Nadie sabía con qué tiraba la policía. Sergio sintió un impacto en su vientre y le dijo a sus familiares “me pegaron”, en su remera había una marca, un pequeño hueco. Corrieron hacia la casa de su tía. Cuando llegaron le quitaron la remera y vieron que un poco de sangre salía de la herida. Luego vino la perdida de conocimiento y los parientes lo llevaron al centro de salud Nº 42, y desde allí al Hospital de Urgencias donde constataron que un proyectil de plomo le había dado en la zona hepática. Al ingresar al Hospital, la guardia policial se enteró del origen de la herida y por lo tanto ninguno de ellos quiso investigar lo sucedido. De la cirugía salió bien, la hemorragia pudo ser detenida. Luego de unos días regresó a su casa, pero desde entonces nada fue igual.

Sergio trabajaba haciendo changas, como cualquier joven que se las rebusca para sobrevivir; pero su responsabilidad era mayor ya que colaboraba en su casa donde compartía la dureza de la vida con sus padres y 8 hermanos. Toda esa conducta frente a su joven vida quedó derramada en aquella esquina. El estado de salud de Sergio se fue deteriorando poco a poco, y si bien sus padres hicieron todo lo que tenían a su alcance, su hígado lleno de plomo no le dejó volver a tener una vida normal. Su estado de salud empeoraba: fatigas, mareos, vómitos, náuseas, aparentes ataques de hígado, etc.

Finalmente, el 26 de diciembre del 2002, horas después de ser atendido en el Hospital Misericordia, ya en su casa junto a su familia, Sergio fallece sumando su nombre a la lista de más de 33 muertos en la Argentina y pasa a ser, junto a David Moreno, el segundo asesinado por la policía fascista de Córdoba aquel 19 y 20 de diciembre de 2001.

Desde aquel 26 de diciembre de 2002, los padres de Sergio solamente encontraron solidaridad en sus familiares, amigos y en los compañeros del MTL de la Villa. Pero los grandes ausentes en esta historia son los responsables de este asesinato. Desde el gobierno de De La Sota nada se dijo ni se hizo; como si el mirar para otro lado, le quitara responsabilidad. Es probable que ellos digan que este joven murió por complicaciones hepáticas, dirán que no se puede determinar de dónde salió el proyectil, dirán que la policía nunca tiró con balas de plomo, como si los muchos heridos de bala de aquel 20 de diciembre en Villa El Libertador no existiesen. Es más, aún hoy se puede observar en las persianas de un supermercado ubicado sobre la Av. de Mayo de Villa El Libertador, las perforaciones causadas por el plomo policial.

En aquel contexto represivo, donde la policía de De La Sota salió a matar, no hay dudas de donde partieron los proyectiles, que solo por azar no causaron mas muertes.

Hoy la lucha es por determinar quién mato a Sergio, quién fue el que disparo, quién dio la orden, Porque el Jefe de la policía Jorge Rodríguez ordenó las balas de plomo, y porque el Gobernador mando a matar a nuestro pueblo.

Hoy la lucha es contra la impunidad, junto a los familiares y amigos de David Moreno, muerto en la Villa 9 de Julio la tarde del 20 de diciembre del 2001.

En esa causa a la fecha no hay ningún detenido por la muerte de este niño.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: